Un descubrimiento inesperado en Uganda está arrojando nueva luz sobre cómo se propagan algunos de los virus más peligrosos del mundo.
Un grupo de investigadores en Uganda instaló cámaras trampa para estudiar depredadores como el leopardo africano (Panthera pardus pardus) y la hiena manchada (Crocuta crocuta) en un parque nacional. Sin embargo, las cámaras captaron mucho más: al menos 10 especies distintas alimentándose de murciélagos en una cueva habitada por el murciélago frugívoro egipcio (Rousettus aegyptiacus).
Estos murciélagos son portadores del virus de Marburgo (Marburg virus disease), una enfermedad grave similar al ébola. Las imágenes también registraron la presencia de cientos de humanos visitando la zona.
El hallazgo es relevante porque proporciona evidencia visual directa de cómo el virus podría transmitirse: no solo de murciélagos a humanos, sino también a través de animales intermediarios. Según expertos, es la primera vez que este tipo de interacción se documenta de forma tan clara en un punto crítico de transmisión.
Este estudio proporciona una evidencia visual única de cómo los virus pueden pasar de animales a humanos, no solo de forma directa, sino también a través de especies intermediarias. Comprender estas interacciones es clave para prevenir futuras epidemias y pandemias.
La naturaleza sigue siendo un laboratorio vivo… y observarla de cerca puede marcar la diferencia entre anticiparnos a una crisis sanitaria o reaccionar demasiado tarde
Vía: Nature
https://www.nature.com/articles/d41586-026-01259-4?utm_source=Live+Audience&utm_campaign=471a24bca8-nature-briefing-daily-20260424&utm_medium=email&utm_term=0_-33f35e09ea-49351072


